InicioPeticionesAparicionesOracionesHomilíasEstudiosSan Juan DiegoSantuario
     
Inicio > Homilías
   
 

VERSIÓN ESTENOGRÁFICA DE LA
HOMILÍA
PRONUNCIADA POR MONS. JUAN MANUEL MANCILLA, OBISPO DE TEXCOCO EN OCASIÓN DE LA PEREGRINACIÓN DE LA DIÓCESIS DE TEXCOCO, A LA BASÍLICA DE GUADALUPE.

14 de noviembre de 2005

Queridos hermanos.

Nosotros podemos compartir el mensaje y su palabra con tanta riqueza que nos regala, como una familia, la familia de Texcoco el día de hoy.

Desde que hemos vivido aislados nos han sobrevenido muchas desgracias. Esto lo descubrió Israel gracias a la luz de Dios, pero según el texto del libro de los Macabeos, Israel no se puso a la altura de ese descubrimiento de que cuando vivimos aislados vienen muchas desgracias.

Cuantas veces pensamos muy bien pero en el momento de actuar no sabemos decidir correctamente. Israel lo que decidió fue hacer un pacto con los pueblos vecinos olvidándose de la alianza, olvidándose  de su fuente de vida que es nuestro Dios.

Mis queridos hermanos. En el texto del Santo Evangelio se nos dice que; un día aun hombre en ruinas, en desgracia y completamente desecho, le explicaron que Jesús pasaba por ahí le dijeron, le detallaron quién era Jesús de Nazaret, le hicieron saber que Jesús de Nazaret venia de Dios.

Que tenía a Dios, que Él traía en su palabra, en sus manos, en su corazón a Dios y Él les creyó, se levanto comenzó a llamarlo, se quiso acercar busco que lo viera, que le dijera algo, que le diera una palabra, busco que lo escuchara en su profundo sentimiento, que se lo tocar, que se diera cuenta de su miseria, de su vida tan pobre y de sus sufrimientos y comenzó a gritar a moverse talvez con desesperación, incorrectamente, pero siempre hacia Jesús con el corazón ya puesto en Jesús y Jesús lo escucho lo llamó delicadamente lo atendió y se detuvo solo para Él lo curo. Él recobro la vista y empezó a caminar junto con los discípulos de Jesús, pero ahora bendiciendo, celebrando, alabando a Dios junto con el pueblo con profunda felicidad.

Esta experiencia tan hermosa queridos hermanos; comenzó en el momento en que a este hombre, le explicaron que Jesús pasaba por ahí.

Queridos hermanos esta es la clave para que el hombre de hoy también en ruinas comience a gritar, comience a buscar a Jesús, que pida que se le deje estar con Él, que se le permita ser tocado por Él.

El gran secreto desde entonces como bien lo capto el Bautista, que supo explicar a sus discípulos, que Jesús era el cordero de Dios que quitaba el pecado del mundo e hizo que los suyos se fueran con Él, es el gran secreto de siempre.

Mientras no expliquemos, mientras nosotros no hablemos, no presentemos correcta, gozosamente a Jesús los hombres seguirán hundidos en su aislamiento y en su desgracia.

Hoy por donde quiera se nos pide con urgencia que les expliquemos ¿Donde esta Jesús? Que es Jesús el que sigue pasando por nuestras calles, por nuestras casas y nuestras ciudades. Que Jesús pasa por nuestra Diócesis, por nuestros grupos apostólicos, por nuestras familias ¿Qué es Jesús? Quien también a nosotros  nos ha curado, nos ha escuchado, nos ha salvado, Él quien ha dado el gozo verdadero de nuestras vidas.

Hace 474 años Santa María de Guadalupe se acerco a nosotros y nos hablo de Dios y nos explico el misterio de Jesús. Ella nos explico con flores, con una sonrisa, con su rostro encantador ¿Quién es Jesús? Nos lo explico en una forma única, providencial, inolvidable y desde entonces nuestro pueblo no ha dejado de caminar y de cantar y de celebrar a Dios como lo estamos haciendo hoy nosotros  Diócesis de Texcoco.

Queridos hermanos explicar ¿Quien es Jesús? Es el secreto, la ilusión, el proyecto de nuestra querida Diócesis de Texcoco. Esta Diócesis en su Obispo, en su queridísimo Obispo don Carlos Allar, sus sacerdotes han tenido el acierto de comprender y de asumir el corazón del Evangelio, la razón de vivir de la Iglesia, nuestra Iglesia de Texcoco junto con sus agentes de pastoral y todos los fieles lo único que pretende entender y explicar que es Jesús el que esta en medio de nosotros.

Hoy que venimos a celebrar nuestra peregrinación número 46, suplicamos a la hermosísima Madre de Jesús que ella nos ayude, a su estilo a explicar a nuestro pueblo a nuestra comunidades ¿Quién es Jesús? Que en esta Diócesis el misterio de Jesús se siga explicando con amor, con emoción, con verdad, esta seguirá siendo nuestra tarea.

Y así cada hombre, cada uno de nosotros, cada miembro de nuestras comunidades se unirán dejaran su aislamiento y podrá evadir todo tipo de desgracias e incluso, de tragedias.

Mis queridos hermanos para que haya muchos hombres que se levanten, que se curen y que caminen por la vida alabando y bendiciendo a Dios, vivamos el misterio de nuestra comunión diocesana, lo pediremos a la pequeñísima y hermosa Madre de Dios Santa María de Guadalupe. 

 

 
 
Agregar a FavoritosMapa del SitioContáctenosImprimir PaginaPágina Anterior