Padre, ¡qué admirable
es tu nombre en toda la tierra!
Te bendecimos porque haces de nuestra
historia
un acontecimiento de salvación.
Te agradecemos el don de nuestra Iglesia
Diocesana,
que junto con su primer obispo Don
Fernando,
celebra su Jubileo de Oro.
Gracias por caminar con este pueblo
lagunero.
Somos tu pueblo amado, pueblo de tu
propiedad.
Tu has cuidado de nuestra tierra,
la has enriquecido sin medida,
la has hecho desierto fértil.
Gracias Padre, por el don de la Eucaristía,
sacramento de amor
que, nos dejó tu Hijo Jesucristo.
Él nos enseñó anunciarla,
celebrarla y vivirla en comunión,
especialmente con los más necesitados.
Has bendecido a esta tu Iglesia
con la presencia de María Santísima,
que como en el Tepeyac
nos conduce a Ti, Dios vivo,
mostrándonos tu rostro humano y tu
cercanía.
Ella nos enseña a formar tu familia
viviendo como auténticos hermanos.
Que este Año Jubilar aumente nuestra
alegría
y nos llene de entusiasmo
para seguir transformando la realidad
lagunera
con la fuerza del Evangelio de tu Hijo.
Padre Bueno, que tu Espíritu nos impulse
a seguir siendo, en el tiempo presente,
auténticos discípulos y misioneros
de Jesucristo,
caminando en la espera de una nueva
primavera
para nuestra Iglesia Diocesana de Torreón.
Te lo pedimos a Ti, Padre,
que con Jesucristo, y el Espíritu Santo,
vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén. |
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