La Coronación de 1895 y su descripción
Idea: Sr. Rómulo Escudero y Pérez Gallardo
Dibujo: Sr. Salomé Pina
Orfebre: Sr. Edgar Morgan (francés)
Manufactura en: París, Francia
Material: oro y plata
Pagada por: Damas mexicanas
Medidas: 62 cm. de longuitud y 130 cm. de circunferencia.
Bendecida: 12 de octubre de 1895 por el Arzobispo de México,
Mons. Próspero María Alarcón y Sánchez.
Colocación: 12 de octubre de 1895.
Descripción
de la corona
Diadema o Base:
22 medallones con ramos de rosas, pintados
sobre oro y con esmalte de Limoges; debajo de ellos, en letras esmaltadas
los nombres de los 22 obispados que había en ese entonces; arriba
de los medallones, 52 estrellas formadas con cristales finos; entre
ellos, piedras engastadas. Estos medallones tienen arriba y abajo
molduras esmaltadas y embutidas sobre el oro. En la parte plana o
inferior de la diadema, es decir, en su ancho o espesor hay 22 ángeles
de relieve, cincelados y esmaltados, alternando con estrellas y otros
adornos con cristales finos.
Tiene seis escudos de armas de los
arzobispados de aquel tiempo, hechos de esmalte de Limoges, sobre
el oro; dichos escudos están circunvalados con cristales finos; después,
hay unos cuadros ovalados adornados con esmalte embutido sobre el oro, los
cuales tienen su respectiva moldura de relieve.
Los escudos están unidos entre sí por
medio de seis ángeles con túnicas esmaltadas de color azul y aureolas
de cristales finos; sus alas están desplegadas y esmaltadas desde
el rojo hasta el blanco. Los ángeles nacen de una rosa.
Seis fajas verticales de rosas de oro
con distintos colores; cada una se compone de ramos de rosas de oro,
realzadas y cinceladas, y dentro de unos marcos con su moldura realzada
y cubierta de cristales finos; nacen los ramos de unas flores de lis,
en cuyo centro hay una piedra engastada. Tiene seis fajas verticales
de estrellas formada por cristales finos.
Es una moldura circular que representa
un conjunto de hojas cinceladas, llenas de cristales y piedras engastados;
sobre esta moldura descansa el globo terráqueo esmaltado, y en él
se ven ambas Américas, y con particularidad a México.
Sobre el Mundo reposa el águila heráldica
do México, con las alas desplegadas. Una cruz, adornada con cristales
finos, descansa sobre el dorso del águila.