Contemplamos
ya que luego de la Estampación, que es entonces el punto de
inflexión de todo lo que se cuenta, el momento cumbre y bisagra
de la historia, tanto las intervenciones del obispo y sus
cercanos, como los resultados de las mismas, comienzan milagrosamente
a tener características semejantes a las de la Madre de todos,
comienzan a ser factores de Pascua.
Para
aprovechar más lo sugerido a través de los días, para mejor
favorecer el paso de muerte a vida, en lo poco o mucho que
dependa de las decisiones de nuestras comunidades y/o de cada
uno, cuándo volvamos a recorrer la Novena, nos puede servir
tener en cuenta todo o algo de los siguientes contenidos.
Como decíamos en la Introducción, los mismos pueden
ayudarnos a una mayor apropiación vital y comprensión del
milagro guadalupano.