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Plan Pastoral Orgánico
Nuestro
Plan Pastoral, nos permite organizar las tareas mediante una
estructura interna orgánica y adecuada, en donde las
fuerzas vivas del Santuario están implicadas y comprometidas:
sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, como signo testimonial
de eclesialidad, comunión y caridad; estableciendo espacios
para vivir la vida comunitaria; y hacer del Santuario el lugar
por excelencia de EVANGELIZACION Y SÍMBOLO DE LA INTEGRACIÓN
DE LA FE CON LA HISTORIA DE NUESTRO PUEBLO, el objetivo general
de nuestro Plan Pastoral ha sido marcado por S. E. Norberto
Rivera Carrera en “La misión permanente en nuestra
Iglesia Local, núm. 41, del año 2000 que a la
letra dice:
“1. Aprovechar los diversos momentos de
encuentro de los peregrinos con los agentes de pastoral, como
grandes oportunidades para dar el mensaje de salvación
a través del Evangelio de Guadalupe.
2. Lograr que la Basílica sea un templo prototipo por
la calidad en la preparación y realización de
sus celebraciones.
3. Establecer para los peregrinos servicios por los que ellos
descubran la actitud caritativa de la comunidad eclesial, todo
bajo la protección, la presencia maternal y la inspiración
de la Santísima Virgen de Guadalupe.”
Estos objetivos los hemos plasmado en dos líneas:
• Una Pastoral específica
del Peregrino o Pastoral de Multitudes. “Ante tí
somos emigrantes y extranjeros, igual que nuestros padres”
( cfr. 1Cro 29,15).
• Una Pastoral Orgánica o de Conjunto de Santuario.
“ Es decir, de todo el Pueblo de Dios que peregrina hacia
este Santuario”.
Dos líneas de pastoral interrelacionadas,
íntimamente unidas e inseparables.
Por Pastoral entendemos la capacidad de dar
nuevas respuestas ----como Iglesia nacida del Evangelio----
a circunstancias históricas nuevas. El enfoque pastoral
de nuestro Santuario será el adecuado en la medida
que sepamos discernir las realidades presentes y futuras que
aquí observamos y que condicionan nuestro servicio
evangelizador en el compromiso de instaurar el Reino de Dios
en el corazón de nuestros peregrinos. Nuestra sensibilidad
pastoral consistirá en “poner al día la
evangelización”. (Cf. ECUCIM No. 2679)
I.- PASTORAL DE PEREGRINOS
El Santuario de Guadalupe, hacia el cual se
dirigen millones de peregrinos nacionales y extranjeros, pobres
y ricos, cultos e incultos, se convierte en la “Tienda
del Encuentro”, como la Biblia denomina al Tabernáculo
de la Alianza. (Ex 27,21; 29,4, 10-11, 30, 32, 42. 44). Es aquí
“donde tiene lugar un encuentro fundamental que revela
dimensiones diversas y se ofrece bajo aspectos diferentes. Basándonos
en ellos hemos diseñado una Pastoral de la Peregrinación.
Partimos de esta convicción: Presentar
una pastoral específica del peregrino o pastoral de multitudes.
“Ante ti somos emigrantes y extranjeros, igual que nuestros
padres, (1 Cro 29, 15)
Queremos ser concientes de que somos llamados a DESCUBRIR EN
LOS PEREGRINOS o en las personas que aquí acuden LA VISITA
MISTERIOSA DE DIOS. De ahí que nos preguntemos: ¿QUÉ
ESPERAN LOS PEREGRINOS DE NOSOTROS? Interés, atención,
conducta acogedora, una palabra amiga, consuelo, escucha, comida
y alimento espiritual. Una actitud teológica: saber descubrir
en el peregrino al mismo Dios, al mismo Cristo Jesús:
..”Cuanto hicieron a uno de estos hermanos míos
más pequeños a mí me lo hicieron”...
(Mt 25,40) Es decir, que todo el pueblo de Dios que peregrina
hacia este Santuario encuentre en nosotros el rostro dulce,
amable y misericordioso de santa María de Guadalupe.
La pastoral orgánica o de conjunto vertebrada
en tres áreas:
a) Profética: Hacer presente -por
el testimonio- el amor del Padre, amor hecho Palabra de Vida
en Cristo, por la fuerza que del espíritu va recibiendo
a la comunidad.
b) Litúrgica: Celebrar –en los
signos sacramentales- su vida, especialmente sus triunfos
y derrotas en el esfuerzo de vivir en el amor.
c) Social-caritativa: Traducir –ese
amor celebrado- en el compromiso de llevar ese mismo testimonio
de amor a los marginados y olvidados, a los deshumanizados,
a quienes viven situaciones criticas, a los obreros, campesinos
e indígenas, a todos sin excepción.
II. PASTORAL DEL SANTUARIO
Tenemos bien presente que en el nuevo Código de Derecho
Canónico los Santuarios han obtenido un particular reconocimiento
jurídico que revela su importancia en la vida pastoral
de un territorio.
“En su magisterio, Juan Pablo II ha
hablado con frecuencia de los Santuarios dedicados a la Santísima
Virgen; los ha calificado de lugares que atestiguan la presencia
particular en la vida de la Iglesia, formando parte a veces
del patrimonio espiritual y cultural de un pueblo; lugares privilegiados
donde los fieles, deseosos de consolidar su fe, buscan el encuentro
con Dios y con la Madre del Señor”. (Zapopan 1979).
La dinámica de la peregrinación
señala claramente algunas etapas que el peregrino recorre
como paradigma de toda su vida de fe. Nos hemos empeñado
en atender estas etapas para que aquellos peregrinos que nos
lo solicitan.
LA PARTIDA, indica el lugar de origen de la
peregrinación: mercados, talleres, fábricas, oficinas,
vecindades, parroquias, diócesis, etc.
EL CAMINO, lleva a la solidaridad
con los hermanos y a la preparación necesaria para el
encuentro con su Señor.
LA VISITA AL SANTUARIO, Atención
al peregrino que va desde una mañana o uno o dos o tres
días, culminando con la Reconciliación y la Eucaristía,
aquí entran en juego las tres áreas de pastoral,
que comprenden un conjunto de actos adecuados de carácter
evangelizador-penitencial, sacramental, caritativo y cultural;
intensos momentos de plegaria personal y comunitaria; encuentro
con personas y ambiciones del Santuario; proclamación
del kerigma apostólico y Guadalupano, visita al museo
y al Cerrito, etc.
EL RETORNO, de alguna manera
nos interesamos por saber que repercusión tuvo su visita
al Santuario.
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